Los niños deben dormir con sus padres

Los niños deben dormir con sus padres. Especialistas afirman que no es aconsejable que los niños duerman con sus padres. Si a ti te sucede que tus hijos no quieran otra cosa más que dormir en tu habitación, no dejes de leer el siguiente informe.

Es sabido que para los más pequeños no hay nada mejor que dormir con sus padres. Pero si ese hábito o costumbre se convierte en una rutina, puede llegar a traer problemas. Dormir en la cama de los padres generalmente está contraindicado tanto por psicólogos como por pediatras.Los niños deben dormir con sus padres

Es necesario enseñar a los niños nociones de privacidad desde la más temprana edad. Cuando es todavía un bebé se puede hacer algunas concesiones, pero a partir de los 3 años de edad, dormir con los padres, puede desencadenar en el niño una limitación en su desarrollo individualidad y en la seguridad en sí mismo.

Los niños deben dormir con sus padres

Muchos pequeños sufren por las noches y esto se deba a varios motivos. Los miedos a la oscuridad, a los fantasmas, monstruos, etc. Es por este motivo que el niño debe aprender a controlar sus miedos y quienes mejores para ayudarlos que sus padres.

La Paciencia es la Clave

Hay que tener mucha paciencia, pero también mucha firmeza y persistencia. Todo es una cuestión de tiempo. Cuando a tu hijo le agarre un ataque de miedo, es preferible que vayas un rato a hacerle compañía a su cama, en lugar de llevarlo a la tuya.

Así de a poco estaremos venciendo a esa idea que dormir en su habitación es separarse de sus padres. Son estos temores que llevan a que la gran mayoría de los chicos se vaya renegando a la hora de dormir.

Pero, como cualquier necesidad del ser humano, el dormir también es un proceso de aprendizaje.

Podemos dividir este proceso de aprendizaje en 3 etapas: La primera abarcaría entre los tres y los seis meses de edad, cuando el niño ya esté durmiendo solo o por lo menos con sus hermanos. Eso sería un gran paso para su intimidad así como también su autonomía.

Superada esta primera etapa, la segunda sería cuando el niño ya consigue salir de la cuna y camina, alrededor de los 12 y los 18 meses de edad, así la ansiedad de separación irá decreciendo poco a poco a los tres años de edad.

Finalmente, como cuarta etapa, a los cuatro años, empezarán a aceptar la separación parcial de sus padres porque a esta edad ya empiezan a ir al colegio y comparten tiempo con sus pares.

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